El encargo de este proyecto resulta de un concurso que ganaron unos “desconocidos” Caruso St John que por aquel entonces se habían dedicado al interiorismo y que únicamente habían construido una unifamiliar en Lincolnshire.
Es admirable el rigor con el que desarrollan este proyecto. Este gran bloque, revestido de piezas cerámicas en espina de pez, de alzados “descompuestos” y una azotea que se escapa, consigue adaptarse a la arquitectura industrial de la ciudad de Walsall. El interior, con espacios revestidos en madera de pino oregón y superficies de hormigón vistas, consigue apaciguar la dureza del exterior.
El video parece fruto del trabajo de alumnos de la escuela de arquitectura de Manchester y refleja muy bien los elementos de los que está compuesto el edificio.

Precioso proyecto